
Existen días en que todo nos sale mal:
Te levantas, caminas hacia el baño y te metes un golpazo en el dedo chiquito del pie con una pata de la cama, te duele hasta la... horrible, bueno, tratas de tranquilizarte y decides irte a la escuela, te subes al coche, metes la llave y... no prende, tu carro se descompuso, ni modo, a correr a la parada del camión, después de un buen rato llegas a la escuela, le pides permiso al maestro para pasar y no te deja, llegaste muy tarde, le tratas de explicar, pero: "La puntualidad es .... bla bla bla" Ya para no enfadarte más lo mandas a volar, y esperas hasta la proxima clase, cuando te metes al salón te platican tus compañeros que hubo examen sorpresa, sientes en ese momento una mezcla de tristeza, enojo y desesperación, okey respira!, al empezar la siguiente clase te acuerdas que te tocaba exponer, intentas hacerlo pero no sabes nada, otro cero!. Después, algo que no podía faltar, la clase más aburrida con el maestro más lento, sientes lo minutos eternos, hasta parece que el tiempo va a la inversa, por fin, termina la clase, adios escuela por hoy, te vas a la parada de camiones, esperas tu camión, cuando ya está cerca alzas la mano, pero el camionero ese día decide no pararse, ya sea porque te vió la cara de idiota, o simplemente porque no se le dió la gana, respiras nuevamente y piensas "qué día!" por fin llega el camión, te subes y no hay lugar, está muy lleno, así que, pues paradito, te agarras del tubo, te pones tus audífonos para desconectarte un rato y de repente pfff!!! un frenaso del salvaje camionero y tu cabeza se estampa con el tubo, dolorrr!, además te sientes ridículo porque todos te vieron y no te pudiste aguantar la cara de sufrimiento, y así van pasando eventos desafortunados, ya en la noche cuando decides irte a descansar después de darte un rico baño, piensas "Este día no pudo haber estado peor" jejejeje, te equivocaste, no hay agua, así que te vas a dormir así, sin tu esperado bañito.
Asi pasa, hay días en que a uno le sucede todo, pero bueno que serían los buenos momentos sin los malos.
Te levantas, caminas hacia el baño y te metes un golpazo en el dedo chiquito del pie con una pata de la cama, te duele hasta la... horrible, bueno, tratas de tranquilizarte y decides irte a la escuela, te subes al coche, metes la llave y... no prende, tu carro se descompuso, ni modo, a correr a la parada del camión, después de un buen rato llegas a la escuela, le pides permiso al maestro para pasar y no te deja, llegaste muy tarde, le tratas de explicar, pero: "La puntualidad es .... bla bla bla" Ya para no enfadarte más lo mandas a volar, y esperas hasta la proxima clase, cuando te metes al salón te platican tus compañeros que hubo examen sorpresa, sientes en ese momento una mezcla de tristeza, enojo y desesperación, okey respira!, al empezar la siguiente clase te acuerdas que te tocaba exponer, intentas hacerlo pero no sabes nada, otro cero!. Después, algo que no podía faltar, la clase más aburrida con el maestro más lento, sientes lo minutos eternos, hasta parece que el tiempo va a la inversa, por fin, termina la clase, adios escuela por hoy, te vas a la parada de camiones, esperas tu camión, cuando ya está cerca alzas la mano, pero el camionero ese día decide no pararse, ya sea porque te vió la cara de idiota, o simplemente porque no se le dió la gana, respiras nuevamente y piensas "qué día!" por fin llega el camión, te subes y no hay lugar, está muy lleno, así que, pues paradito, te agarras del tubo, te pones tus audífonos para desconectarte un rato y de repente pfff!!! un frenaso del salvaje camionero y tu cabeza se estampa con el tubo, dolorrr!, además te sientes ridículo porque todos te vieron y no te pudiste aguantar la cara de sufrimiento, y así van pasando eventos desafortunados, ya en la noche cuando decides irte a descansar después de darte un rico baño, piensas "Este día no pudo haber estado peor" jejejeje, te equivocaste, no hay agua, así que te vas a dormir así, sin tu esperado bañito.
Asi pasa, hay días en que a uno le sucede todo, pero bueno que serían los buenos momentos sin los malos.

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