
Todos los humanos, bueno, desgraciadamente sólo algunos, hemos experimentado un sentimiento muy profundo, unas muy fuertes ganas de hacer cierta cosa, algo que nos fascina hacer, que mueve nuestro espiritu muchísimo, esto se denomina: pasión.
Ella había vivido estos últimos meses divertida, triste, felíz, animada, desanimada, pero sin su pasión... sí! había días en que ella era muy feliz, días que disfrutaba mucho, pero su espiritu no estaba lleno. Se le había olvidado su pasión, eso que llenaba su alma, que le hacía sentir completa, que la dejaba en un gran extasis!
De repente un día un amigo le dijo, -oye, ¿podrías salir en una obra de teatro? es que necesito alguien que haga TAL papel- su respuesta fue un -sí- tranquilo, normal... ya no recordaba. Llegada la hora de la presentación, un pequeño dolorcito en la panza le llegó, era un dolorcito muy leve y definitivamente familiar, ya lo había sentido, lo conocía, algo le recordaba.
Al terminar la obra lo volvió a sentir, esa sensación de felicidad y emoción, de cansancio y exaltación regresó, y se dió cuenta de que no podría seguir viviendo sin hacer eso que tanto le apasionaba, porque ella no se podría realizar sin esto, era simplemente parte de su ser.
Todos tenemos algo que nos apasiona, dejar de hacerlo apaga una parte de nuestra persona, y así jamás podremos VIVIR al 100. 0-wawa.

